¿Por qué debería usar simulaciones para enseñar gestión?

 

¿Por qué debería usar simulaciones para enseñar gestión?

¿Dónde cree que estarán sus estudiantes dentro de 10 años? 

Algunos estarán creando negocios. Otros trabajarán para pequeñas o grandes empresas. Otros pueden estar buscando sus destinos. Pero todos tendrán una cosa en común: tomarán decisiones. Todos estamos familiarizados con la idea de que “la gestión es el arte de tomar decisiones”. Pero mientras estudian administración, ¿se les permite a sus estudiantes tomar decisiones de administración en clase, usando los conceptos que están aprendiendo? ¿Son capaces de resolver un problema y ver el impacto y las consecuencias de sus decisiones, en clase? ¿Están plenamente comprometidos, dándose cuenta de que su clase les está dando las herramientas que utilizarán en el futuro como gestores? Y, ¿qué tiene esto que ver con las simulaciones? Con todo.

Las simulaciones, o juegos serios, son poderosas herramientas de aprendizaje que potencian el contenido de la clase, generando un contexto de toma de decisiones en un entorno libre de riesgos y facilitando el proceso de aprendizaje de conceptos complejos.

Tenemos al menos 8 ángulos diferentes para explorar la afirmación anterior:

1. El efecto del mundo real

Como conferencista, sabes que una cosa es la teoría, pero la realidad es una cosa totalmente diferente. Las simulaciones permiten acortar esta brecha, sin tener que hacer un viaje de clase para mostrar a los estudiantes una fábrica o un almacén que podría tomar horas de su precioso tiempo de curso.

2. Enfoque generacional

Los milenios y la generación Z tienen un interés común muy importante: los videojuegos. Por lo tanto, encontrarán una simulación intuitiva y se sumergirán en el juego de rol fácilmente. Y como sabemos esto, desarrollamos simulaciones que se parecen a los videojuegos, pero que son casos de estudio jugables que desafían a los estudiantes. Nuestras simulaciones son la definición de un juego serio, desarrollado y diseñado especialmente para estas generaciones.

3. Tramposos

Las universidades han hecho enormes esfuerzos para identificarlas, pero todavía hay muchos estudiantes que se esforzarán por copiar las respuestas en lugar de averiguarlas. Y este es un gran problema con los estudios de casos. Dale un segundo, y trata de buscar en Google las respuestas para el caso de estudio que enviaste a tu clase… Las simulaciones se saltan esta cuestión, ya que puedes personalizar y crear tus propios escenarios, y con un montón de variables que ajustar, las respuestas no son sólo una entrega de un estudiante a otro:[/vc_column_text]

4. Poderoso Debate

Los estudiantes toman las decisiones correctas o incorrectas. Estas decisiones son una forma de probar lo que han aprendido, y lo que aún no entienden. Todas sus decisiones se encuentran en los datos descargables del simulador, que es una poderosa herramienta para abordar los conceptos que no logran comprender.

5. Mantener el seguimiento de todos

Como profesor, probablemente conozca a esos estudiantes de las dos primeras filas. Toman notas, participan, están hambrientos de aprender. No son un problema. Pero cómo involucrar a los de la última fila. ¿Aquellos que no levantan la vista de sus móviles? Hazlos “jugar”, y mira como todos ellos (sí, TODOS), participan en la simulación. Te sorprenderá cómo los que parecían menos interesados se vuelven activos y participativos. Y después de la sesión, puedes mostrarles y comparar sus resultados…

6. El inicio de su próxima clase…

“¿Quién leyó el capítulo del libro que te pedí que leyeras la semana pasada? ¿Nadie?” Ya lo he hecho. Es mejor pedirles que preparen la clase con la versión de deberes del simulador, se sentirán más atraídos a hacerlo, estarán más interesados en los conceptos teóricos, y además, identificarán fácilmente a los que se prepararon.

7. Los estudiantes activos que toman decisiones

Los estudiantes se despiertan del mundo de los zombis, dejan sus teléfonos y se ponen manos a la obra con la simulación. A todo el mundo le gusta ganar, y el truco aquí es que sólo se puede ganar si se toman las decisiones correctas, y para ello, hay que entender el contenido y participar 🙂 .

8. Motivación y compromiso de los estudiantes

Se ha estudiado ampliamente que no hay aprendizaje sin motivación intrínseca, es decir, la motivación que viene de dentro. Si le dice a sus alumnos que pasarán el resto de la clase “jugando”, confíe en nosotros, estarán motivados. Y si se establece el modo de competición, estarán entusiasmados. ¿No es suficiente? Bueno, aquí hay algunas ventajas extra que apreciarán de nuestras simulaciones:

  • Duración personalizada (de 30 a 120 minutos)
  • Las variables personalizadas y la dificultad
  • Es muy fácil para los estudiantes.
  • Apoyo durante la sesión de simulación

Entonces, ¿estás listo? Escríbenos a contact@gamelabeducation.com